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creatividad originaria

El color nos fascina, seduce, motiva y engaña. Vemos el color con todo lo que somos y en todo lo que hacemos. Lo que comienza como una señal que pasa rápidamente a través del nervio óptico se convierte en un fenómeno emocional, social y espiritual que conecta con muchas capas de significados vivos. No es secreto para nadie saber que toda marca o identificación comercial es, ante todo, sensorial. Y en esta construcción del Branding, decidir la paleta cromática que rodeará el logo, isotipo, monograma, sigla, pictograma o imagotipo es muy importante: escoger el color en la identidad corporativa es lo que finalmente termina asociando a tu empresa con un determinado mensaje, despertando ciertos valores y transmitiendo una imagen bien diferenciada.

Desde hace ya muchos años, al color se lo ha considerado una ciencia. El descubrimiento de Isaac Newton en 1666 de que la luz blanca puede dividirse en sus colores componentes mediante un prisma y que cada color puro se caracteriza por una refractabilidad específica, disipó la especulación que hasta ese momento se había construido en torno a la naturaleza del color, dotándolo de objetividad científica. El espectro de siete colores que él observó emergiendo de un prisma, cada uno de ellos convirtiéndose en el otro de forma gradual, sugiere que el color es esencialmente un fenómeno físico que tiene un orden natural.

Conectando los extremos de dicho espectro, este físico alquimista logró crear el primer círculo cromático o rueda de los colores. Muchos otros círculos y esferas aparecieron en el siglo XVIII, XIX y XX, cada uno tratando de hacer comprensible su elusiva naturaleza, circunscribiéndola a un patrón lógico y ordenado. Ya a comienzos del siglo XX, el estudio de varias de estas esferas fue absorbido no solo por el dibujo y la pintura sino también por las estrategias más avanzadas del Diseño Web y Gráfico, la Comunicación Visual y el Marketing.

El color en la identidad corporativa proporciona fuertes declaraciones visuales que permiten comunicar un determinado mensaje a los usuarios y consumidores. El uso de cada tonalidad, transmite un significado y provoca una reacción emocional o actitudinal que no es para nada ocasional, desinteresada e involuntaria. Se trata de un manejo que va mucho más allá de la armonía visual o del adorno decorativo, sino que necesita de destreza profesional para manejar un lenguaje exclusivamente simbólico que permita hacer uso de una herramienta resonante y emocional.

Si es correcto, el color en la identidad corporativa genera la respuesta esperada. Y es que en un mercado tan globalizado como el actual, también entendemos los pigmentos en un contexto cultural. Lo que funciona en América Latina puede tener una asociación negativa en Japón, mientras que el diseño más osado de Estados Unidos puede tener una mala connotación en Alemania. Además, y a diferencia de los diseños creativos de hace cincuenta años, ahora nos enfrentamos a enormes desafíos tecnológicos con la amplitud de herramientas digitales, tendencias y aplicaciones automáticas que inciden, realzan o transforman todo brillo, semblanza y luminosidad.

Sin embargo, como elemento casi radiactivo y visualmente poderoso, el color en la identidad corporativa es extremadamente potente y debe manejarse con mucho pero mucho cuidado si tu marca quiere construir una buena reputación, lograr alto posicionamiento y estimular la correcta asociación mental por parte de su audiencia o público objetivo.

La paleta cromática influye en la decisión de compra más de lo que podrías llegar a imaginarte. Por poner sólo dos ejemplos, la empresa Heinz cambió el color rojo de su packaging por un verde y consiguió vender cerca de 10 millones de unidades reportando un beneficio de 23 millones de dólares; mientras que Apple optó por dar color a sus iMacs y logró que sus beneficios pasen de 44 millones de dólares anuales a 152 millones. Los números abruman: el 92,6% de los consumidores creen que el color influye en la decisión de compra de un producto, en tanto el 84,7% afirma que es el factor más importante cuando uno decide a qué marca comprar.

La importancia que tiene el color en la identidad corporativa de tu marca

La visión humana distingue las longitudes de onda de tal manera que vemos el mundo en colores. La sensación de color, que sucede en el cerebro, es lo que nos estimula a experimentar con los tonos cromáticos de manera física, mental, emocional y comercial. Como resultado, los colores no solo tienen significados simbólicos sino que también provocan determinados sentimientos en los consumidores como pueden ser la calma, el progreso, el hambre, la aventura, la elegancia, el deseo, la ecología o el poder.

Uno de los aspectos clave de la imagen de marca es el color en la identidad corporativa que se escoge para toda la arquitectura visual. La importancia del color es un factor clave a la hora de implementar estrategias de Branding que resulten efectivas y complementen la fuerza de elementos como el naming o el mensaje descriptivo.

Existen estudios especializados en branding corporativo que argumentan su incidencia en la decisión de compra, la credibilidad y empatía de los consumidores. Esto demuestra la capacidad incuestionable de los colores al momento de modificar las percepciones de los clientes e, incluso, ser un factor clave a la hora de elegir una marca. En este sentido, tu identificación comercial debería cuidar los tonos cromáticos si quiere potenciar su imagen de marca.

Si estás interesado en transmitir a los usuarios la misión, la visión, los valores distintivos y la propuesta de valor que hace única a tu marca, es necesario que tu comunicación visual sea congruente y armónica; más aún en el contexto actual con la enorme competencia que existe en el ecosistema online donde el escenario atomizado de oferentes complejiza la posibilidad de conseguir el primer lugar para llegar al corazón de los clientes.

Debido a que los consumidores cada vez reciben más y más impactos sensoriales, existe una amplia variedad de herramientas para llegar a los usuarios de una manera eficaz y directa. Lo que ahora importa es lo que entra por los ojos, y para ello, tu marca debe llamar la atención con una presencia corporativa tan creativa como cuidada. No todas las reglas valen ni son universales para cualquier compañía, pero la construcción cromática es prácticamente obligatoria para atraer al público objetivo de manera congruente.

importancia de el color en la identidad corporativa

Elegí apropiadamente el color en la identidad corporativa para tu marca

Uno de los elementos de mayor importancia para llamar la atención, conectar y enamorar al consumidor es el color en la identidad corporativa, factor que expresa consciente (e inconscientemente) lo que tu marca quiere decir, vender, transmitir e inculcar. Pero no solo la pureza de la coloración incide en la percepción, también las sombras, la brillantez y el contraste tienen resonancia en la seducción de la firma.

Al decidir el color para tu marca es importante acertar sobre el más representativo de la categoría del producto o servicio. Pero, ¿qué pasa cuando aparecen nuevos competidores en la industria o sector? Al respecto, un consejo acertado es utilizar el color opuesto al que usa el competidor principal: Kodak, marca que nació como hace más de cien años como compañía multinacional de equipamiento fotográfico, escogió el amarillo de modo que Fujifilm, su competidor nipón más fuerte, seleccionó el verde. Hertz, la marca líder de alquiler de automóviles, escogió el amarillo, de modo que Avis, la segunda estadounidense, eligió el rojo. Si bien tuvieron que pasar 60 largos, pasó lo mismo con Pepsi que tomó la decisión de azularse para diferenciarse del rojo Coca-Cola.

Si hablamos de combinaciones, no existe una regla general sino que depende de la estrategia y el posicionamiento que se quiera dar a la marca. Johnnie Walker por ejemplo utiliza el dorado y el negro para transmitir el estatus de un whisky escocés, auténtico y tradicional. Esta combinación de colores provoca una reacción importante entre los consumidores que lo consideran como un licor elegante y de concepción moderna. Para otros, la utilización de los colores negro y dorado representa modelo de excelencia. El azul es el color más utilizado por entidades financieras porque transmite estabilidad y fortaleza. El amarillo es el más luminoso del espectro visible, razón por la cual se utiliza para difundir señales de cuidado, como las líneas de las rutas o las luces de los semáforos.

Pero no solamente el significado de un color ayuda a posicionar una marca, también es bueno explorar otros caminos. DHL es una marca alemana enfocada en la industria express y logística internacional de paquetes, postales y correos que decidió pasar de los colores corporativos rojo y blanco a los contradictorios amarillo y rojo para lograr el objetivo propuesto: que el empaque de sus envíos resaltara entre los demás, así todo el mundo podía ver que su llegada satisfactoria era gracias al envío del Grupo Deutsche Post DHL. Como verás, la batalla por el mercado está más vigente que nunca y la guerra de las marcas puede ganarse gracias a una buena selección del color o perderse con una combinación desafortunada.

Los colores no son iguales ante los ojos del observador y dependen de su personalidad. Desde ésta óptica del Branding estratégico, su uso adecuado permite mostrar a la empresa con más atractivo, crear estímulos de venta para que sea imprescindible atraer la atención del consumidor, darle a los productos o servicios de la firma personalidad propia diferenciándolos de la competencia, y posicionar a la marca dentro de la segmentación por clase socioeconómica que se desea.

Pero además de todo esto, en el espectro visible cada color tiene una longitud de onda diferente: los colores del extremo rojo se enfocan detrás de la retina, dando la sensación de proximidad y cercanía cuando se los mira. Los colores del extremo azul se enfocan delante de la retina, dando la sensación de lejanía. Estos interesantísimos principios físicos explican por qué el rojo es el color de la energía y la excitación, mientras que su opuesto azul transmite relajación, tranquilidad y paz. Lejos de toda casualidad, en el mundo de las marcas el rojo se utiliza para atraer la atención, el azul para comunicar estabilidad. y el amarillo (ubicado en el centro del espectro) transmite prevención al ser neutro y el más luminoso.

De la psicología del color a la gestión de marca

Para aquellos fascinados por el color y para quienes quieren hacer un uso estratégico de la amplia gama cromática, en Fuego Yámana vamos a resumir la asociación que cada tonalidad tiene con la identidad de marca. Conociendo los significados de la carta de colores, podrás partir de una comunicación simbólica para dejar un intenso mensaje en la mente de las personas a las que querés llegar.

Ahora sí, en Fuego Yámana te mostramos un breve recorrido por los colores primarios y secundarios preferidos por las marcas más reconocidas del mercado. Una vez que termines con las 8 opciones, ¡no te quedará margen para subestimar la decisión de un creativo al momento de elegir el color en la identidad corporativa de tu firma!

AZUL

Es el color más utilizado por las empresas. Evoca profundidad, seriedad, confianza y solemnidad. Ha sido usado por marcas que van desde Pepsi, Hewlett Packard, Volkswagen, hasta redes sociales como Skype, Twitter y Facebook. Por representar elementos del aire y el agua, es idóneo para productos de limpieza, líneas aéreas y aeropuertos; de hecho, la NASA también utiliza este color en su emblema.

VERDE

Color tranquilo y apacible, representa aspectos como la esperanza, la salud y la paz. Ha sido utilizado por grandes marcas como Starbucks, Lacoste, Spotify y Android.

ROJO

Pasional, intenso, excitante y hasta en cierto sentido agresivo, refleja valores como la vitalidad y la fortaleza. Algunas marcas famosas que han empleado este color son Coca Cola, Ferrari YouTube, Red Bull y Levi’s.

AMARILLO

Se trata de un color luminoso y cálido que refleja cualidades como el optimismo y la claridad. National Geographic, Nikon, SubWay, Shell y McDonald’s son solo algunas entidades que optaron por incluirlo en su logo como color principal.

NARANJA

Dinámico y radiante, este color transmite una sensación amigable y de confidencia. Algunos ejemplos de su uso son los logos Orange (empresa multinacional de telecomunicaciones francesa), easyJet y Lufthansa (compañías aéreas británica y alemana respectivamente), Fanta, Amazon, y Blogger entre otros.

VIOLETA

El morado es un color que refleja la creatividad y la transmutación en estado puro, así como la imaginación y la sabiduría. Es el color principal de empresas como Yahoo, Cadbury, Hallmark y Milka.

GRIS

Si bien muchas veces es omitido o ignorado, el gris establece el equilibrio entre el blanco y el negro, dando un aspecto de solemnidad, neutralidad y calma. Algunas marcas que han hecho uso de este color son Wikipedia, Apple y Honda.

BLANCO y NEGRO

Casi siempre suelen utilizarse en conjunto, y como dupla es quizá la mejor combinación ¡y la que nunca falla! Transmiten la sensación de seriedad, sobriedad, riqueza, reputación y delicadeza. Son los colores utilizados por empresas como Cartoon Network, Puma, Nike, Louis Vuitton y Mercedes Benz.

Como te mostramos, el color tiene un papel decisivo en la manera en que percibimos la realidad y en la construcción de una marca comercial. En el Branding y la Comunicación Visual, su importancia reside fundamentalmente en la manera en la que el cliente percibe el color en la identidad corporativa a primera vista. Las diferentes combinaciones de colores y su juego con la tipografía pueden dar como resultado una gran variedad de diseños con distintas interpretaciones a la vez. Si querés encontrar la conexión perfecta entre la tipografía, la forma del logo y la paleta cromática de tu firma, en Fuego Yámana podemos ayudarte a construir ese mensaje congruente que tu marca pretende transmitir.

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Melina Diaz

Comunicación Creativa en Fuego Yámana
Comunicación Creativa en Fuego Yámana. Licenciada en Comunicación Social y especializada en Periodismo Cultural. Apasionada de la escritura y el arte.