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creatividad originaria

Cada dimensión del color está relacionada con una reacción diferente. De entre todos los que el ojo es capaz de captar, el verde es uno sobre el que puede percibir mayores variaciones, ¡incluso más de cien! Esto es posible dada la evolución del ser humano y el instinto de sobrevivir en un entorno natural y hasta salvaje. El Greenery, traducido al castellano como verdoso, no solo es uno de los colores favoritos tanto para mujeres como hombres y el protagonista de la esencia cromática de Fuego Yámana, sino que ha sido seleccionado por Pantone como el color del 2017.

La psicología del color, campo de estudio dirigido a analizar su efecto en la percepción y la conducta humana, bien ha demostrado que su lenguaje no solo queda supeditado a representar la realidad en imagen sino que también puede hablar y decir mucho sobre una marca o persona. De hecho, cada color es un signo que posee su propio significado, mientras que el tono se asocia notoriamente con el estado de las cosas y el ánimo de los usuarios.

En este contexto, la paleta de emociones que produce el verdoso es casi tan grande como la cantidad de verdes que podemos detectar. “El Greenery irrumpe para proveernos de la seguridad que buscamos en medio del tumulto social y el entorno político”, explicó Leatrice Eiseman, directora ejecutiva de Pantone Color Institute, valorada para muchos como un suerte de oráculo de los colores. Este tono verde-amarillo evoca la renovación de la naturaleza en los más diversos escenarios de acción y es una herramienta para transmitir cargados sentidos.

Siguiendo la tendencia ya marcada en los años precedentes, los tonos claros y suaves se alienan con la necesidad de armonía en un mundo caótico. Estos colores funcionan como una especie de pausa, de elemento positivo y tranquilizador en un mundo de crisis y ruptura. Para el 2017 se redobla la apuesta desde lo visual: la promesa cromática de un nuevo renacer, el comienzo de una eterna primavera y un futuro próximo que será distinto y mejor que el anterior.

El color del 2017 está dispuesto a convertirse en una fiel representación de los temas que preocupan a los consumidores y en lo que las marcas tienen que prestar más y más atención. El mensaje que se esconde detrás es muy claro: pese al caos que se vive actualmente, se acercan tiempos mucho más radiantes. Además, el Greenery tiene un alto valor reivindicativo, algo especialmente notable: no es tranquilizador sino atrevido e invita a todas las voces que merecen y necesitan ser escuchadas.

Greenery el color del año

Biofilia: Una profunda conexión con el color del año

La palabra biofilia significa amor a la vida y fue impulsada por el especialista en evolución Edward Wilson de la Universidad de Harvard para crear la hipótesis de que el contacto con la naturaleza es esencial en el desarrollo psicológico. Según el biólogo, el intercambio hombre-naturaleza repercute en la inteligencia, las emociones, la creatividad, la estética, la expresión y la curiosidad. La separación de este entorno, en cambio, empobrece psicológicamente a las personas y reduce su productividad.

En Fuego Yámana somos testigos del ritmo acelerado en el que vivimos las personas. En las grandes ciudades, los horarios apretados, los objetivos a cumplir en el trabajo y las presiones económicas nos alejan de la naturaleza. Sin embargo, cuando nos damos un respiro y caminamos por la playa, la montaña, el bosque o una plaza cercana, nuestro estado anímico cambia, nos sentimos vivos, oxigenados, con energía y llenos de creatividad.

La satisfacción de este deseo vital de estar en contacto con lo natural tiene la misma importancia que entablar relaciones con otras personas. Así como en Fuego Yámana somos una agencia vincular y nos sentimos plenos al socializar más allá de los propósitos comerciales, encontramos paz y refugio cuando vamos a un parque en familia, tomamos unos mates frente al mar, estamos con nuestras mascotas o debatimos una idea creativa en el patio verdoso de nuestra agencia.

En este contexto, la biofilia tiene mucho que ver con el Greenery. Decir que el nuevo color del año impactará en las agendas de las marcas solo por el anuncio de Pantone es un reduccionismo bastante pobre. Y es que, ya desde hace tiempo, las empresas y agencias digitales se están dejando llevar por el poder que esta denominación visual tiene sobre la responsabilidad empresaria y la toma de decisiones.

Esta tendencia queda reflejada por la proliferación de la fuerza expresiva del Greenery en todos los aspectos de nuestra vida diaria, y lo vemos en la planificación urbana, la arquitectura, el estilo de vida y las opciones de diseño, comunicación y marketing. El verdoso tan característico de nuestra escala boreal, ha dejado de jugar desde los márgenes para pasar al primer plano y convertirse en un tono omnipresente en todo el mundo.

Greenery, el conector natural de Fuego Yámana

El año pasado, la selección de Pantone tuvo como novedad dos colores del año en lugar de uno. Si en 2016 los protagonistas fueron la calma y el relax que evocan el Rose Quartz y el Serenity, el actual informe opta por el color neutro de la naturaleza, un tono versátil y trans-estacional que se presta a muchas combinaciones cromáticas.

Y como es habitual en el mes de diciembre, su anuncio está atravesando ampliamente las tendencias de diseño, producto, moda y belleza. Este boom de biofilia y Greenery se está convirtiendo en algo viral e impregnando de color a las más diversas áreas: su efecto se nota no solo en las oficinas (convirtiendo a los espacios laborales en una disposición de elementos eminentemente verdes, llenos de plantas, árboles y vida), sino además en el branding y el desarrollo web de las marcas.

¿Qué despierta todo esto en nuestro equipo creativo? Al satisfacer el deseo creciente por rejuvenecer, revitalizar y unir lo natural con lo tecnológico, Greenery simboliza para Fuego Yámana la re-conexión que buscamos con la madre naturaleza. El verde evoca en la agencia la tranquilidad, vegetación, frescor, esperanza, vida renovada, fuerza activa y un claro mensaje vivificante.

Con cantidades iguales de azul y amarillo, el verde sugiere prosperidad. Si bien débil en sus tintes más suaves, este tono retraído solo necesita ser combinado con pequeñas cantidades de su complemento (el rojo) para aumentar su vitalidad. El uso de colores análogos del verde en el círculo cromático nos permite crear fuertes combinaciones que se parecen a los intensos ambientes al aire libre.

El PANTONE 15-0343 es mucho más que un tono verdoso: es una fiel representación del sentir actual que tiene el mundo, un claro mensaje de responsabilidad social, y una mezcla poderosa de vitalidad, relajación y aire libre. Desde colores brillantes y vívidos hasta aquellos que transmiten una sensación de terrosidad, esta paleta es sinónimo de un renovado sentido de la imaginación en el que el color aparece como elemento diferencial.

Así, los matices que nos rodean despiertan el más amplio espectro de emociones y sentimientos. Desde el calor de los días soleados con PANTONE 13-0755 Amarillo Primrose a la sensación vigorosa de respirar aire fresco de la montaña con PANTONE 18-0107 Kale y el deseo de escapar a las aguas prístinas con PANTONE 14-4620 Paradise Island, los creativos aplican estas variaciones con audacia y experimentación, pero de manera precisa y pensativa para capturar en cada una de las combinaciones las promesas, la esperanza y la transformación que anhelamos en Fuego Yámana.

El verdoso amarillento del Greenery habla de una clara necesidad de explorar, experimentar y reinventar; es un ilustrativo del florecimiento del follaje, de la fertilidad de la tierra y la exuberancia siempre insondable de la naturaleza, fuente inagotable de inspiración en Fuego Yámana. Símbolo de nuevos comienzos, el color del 2017 es también una muestra emblemática de la búsqueda vital y creativa que hacemos como profesionales. Es una promesa de espontaneidad y rejuvenecimiento, de conciencia y responsabilidad, algo presente no solo como estado de ánimo sino como actitud ciudadana.

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Melina Diaz

Comunicación Creativa en Fuego Yámana
Comunicación Creativa en Fuego Yámana. Licenciada en Comunicación Social y especializada en Periodismo Cultural. Apasionada de la escritura y el arte.